Según informaciones en medios de comunicación, en esta semana la Cámara de Diputados aprobó en segunda lectura la creación de una nueva provincia, que, de ser finalmente aprobada, llevará por nombre Matías Ramón Mella.
Se trata de un proyecto de ley con iniciativa del diputado del Partido Revolucionario Moderno (PRM), César (Tonty) Rutinel. Según el proyecto de ley, esta nueva provincia estará integrada por los municipios Santo Domingo Oeste, Santo Domingo Norte, Los Alcarrizos y Pedro Brand, los cuales en la actualidad forman parte de la Provincia de Santo Domingo, junto con otros municipios.
Una de las razones argüidas para crear la nueva provincia, es la de fortalecer los municipios, provincias y regiones, y los procesos de desconcentración y descentralización de sus funciones que es un objetivo de la ley de estrategia nacional de desarrollo, según su declaración de motivos.
Se recuerda que el artículo 93 de la Constitución atribuye al congreso la creación, modificación o supresión de las provincias. Y el artículo 195 establece que debe tratarse de una ley orgánica, que requiere del voto favorable de las dos terceras partes de los presentes en ambas cámaras.
De 190 diputados que actualmente conforman la cámara, para la aprobación de este proyecto de ley, estuvieron presentes 138 diputados, de los cuales, 134 votaron a favor, de modo que se cumplió con esa disposición constitucional en esta fase.
De aprobarse, se generará la necesidad de un nuevo senador, de un gobernador civil, y la creación de toda una serie de direcciones de órganos del Estado en esa nueva provincia. Sin embargo, ocurre que a 22 años de creada la provincia de Santo Domingo, todavía existen organismos que no han establecido sus sedes en ese territorio.
No se necesita la creación de una provincia para acercar tribunales e instancias, pues bien puede el Poder Judicial disponer nuevas cámaras de los departamentos y distritos judiciales ya existentes de la provincia de Santo Domingo.
La creación de una nueva provincia procede cuando los estudios haya determinen la debida representatividad del conjunto de las provincias, y armonice con el mandato de la eficiencia de la utilización de los recursos del Estado y con otros proyectos de leyes relacionados, como es el caso de la organización territorial. Es por esto, que un proyecto de ley de esta naturaleza debe contener disposiciones integrales en las cuales se pondere además supresiones de algunas provincias cuya demografía ha disminuido, de modo tal que, además de asegurar la debida representatividad, quede garantizada la estabilidad en el gasto público.
Sería interesante, que al momento de evaluar este proyecto de ley el senado pondere proyectos urgentes como por ejemplo la ley de organización territorial y otros pendiente de ser conocidos de acuerdo con la Constitución y la ley de estrategia nacional de desarrollo.














