El día de hoy hablaremos brevemente de un acontecimiento que acaparó la atención del mundo esta semana, la visita de Nancy Pelosi, presidente de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos a Taiwán. Nos referiremos someramente sobre porqué la visita es relevante y porque se genera tensión entre China y Estados Unidos a partir de esta.
Debemos recordar que Taiwán, no tiene un status como Hong Kong o Macao, que son Regiones Administrativas Especiales de China; sino que funciona como un Estado de Facto. Su status actual se deriva en gran parte, de las consecuencias de la segunda guerra mundial. En 1945, la República de China, que era como se denominaba oficialmente a China desde 1912 hasta 1949, con consentimiento estadounidense y británico tomó el control de la isla de Formosa, tendiendo a su cargo el gobierno de la misma conjuntamente con el gobierno de la China continental. Después de esta consolidación, en 1946 se reanudó la guerra civil china entre los comunistas dirigidos por Mao Zedong y los nacionalistas que formaban parte del gobierno de la República de China, dirigidos por el generalisimo Chiang kai-shek. Con la concreción de la victoria de los comunistas en 1949, estos proclamaron la fundación de la República Popular China y obtuvieron el control del gobierno de china continental; mientras que los miembros del gobierno de la República de China se retiraron a Taiwan, manteniendo de facto el gobierno de la isla. China, sin embargo, considera a la isla una provincia “rebelde” cuyo Gobierno es “ilegítimo”. Las relaciones diplomáticas con el resto de los países se basan en el principio de una sola China, es por esto, que los Estados que tienen relaciones diplomáticas con China no tienen relaciones diplomáticas formales con Taiwan y viceversa.
Pero vale la pena preguntar, ¿por qué esta visita en particular genera tanta reacción por parte de China? Si bien la visita de Nancy Pelosi es bastante importante teniendo en cuenta que es la segunda en la línea de sucesión presidencial, no es la primera vez que el Presiente de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos va a Taiwan, ya que Newt Gingrich en 1997 hizo lo mismo.
En primer lugar, debe reconocerse que el discurso de China ha sido constante en la historia respecto a Taiwán, en el sentido de que nunca han renunciado a la reunificación, pacifica o bélica de este territorio al suyo. Por parte de Taiwán, los cambios políticos que se han ido consolidando desde el 2000, atentan contra este interés. Precisamente, la cuestión de la independencia o unificación con China es el principal tema político del país, y en ese año el Partido Progresista Democrático de Taiwan ganó las elecciones con discurso claramente distanciador de China. Si bien en el año 2008 el Kuomitang, partido al que pertenecía Chiang Kai Shek, volvió al poder con una agenda de mejora de relaciones con China a través de tratados comerciales, desde el 2016 el Partido Progresista Democrático volvió al poder y ser reelecto con la misma plataforma.
A esto debe sumarse que Xi Jinping podría ser confirmado para un tercer mandato en China en otoño de este año, por lo que en estos momentos el mismo ha tratado de proyectar una imagen de fortaleza en el extranjero sobre los temas de interés chinos, en especial Taiwán. Aunque esta visita podría compararse a la ya citada de New Gringrich en 1997, debe recordarse que este era Repúblicano, mientras que el presidente del momento, Bill Clinton, era demócrata. El hecho de que Nancy Pelosi sea del mismo partido, aunado por declaraciones del propio presidente Biden de que en caso de una eventual guerra con China, Taiwan seria su principal aliado, genera suficientes razones para la oposición de China a la visita.














